Desde Yucatán hasta la frontera norte, para las celebraciones importantes, los antiguos hacendados, echaban la casa por la ventana. Ofrecían a sus invitados las mejores viandas y era entonces cuando todos en la hacienda participaban para organizar la fiesta.
Aportaban lo mejor de la cacería, los vegetales más frescos de la huerta y las especies más sofisticadas traídas de ultramar.
Agasajaban a los invitados con platillos que han trascendido más allá de nuestras fronteras. En Labná nuestros chefs han recreado para usted esos platillos, siguiendo fielmente las antiguas recetas.
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